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8 de marzo de 2007
Amnistía Internacional
Marruecos y el Sáhara Occidental: defensores saharauis de
los derechos humanos, condenados a un año de prisión
Londres.- Amnistía Internacional considera motivo de gran
preocupación la condena de un año de prisión impuesta a los
defensores saharauis de los derechos humanos Brahim
Sabbar y Ahmed Sbai por un tribunal de El Aaiún
el 6 de marzo. La organización cree que estos dos hombres
han sido encarcelados por ejercer su derecho pacífico a la
libertad de expresión, asociación y reunión, por lo que
podrían ser presos de conciencia. Si es así, deben ser
puestos en libertad de inmediato y sin condiciones.
Ambos defensores de los derechos humanos fueron declarados
culpables de cargos como promover actividades violentas de
protesta –concretamente manifestaciones convocadas en 2005 y
2006 contra la administración marroquí del Sáhara
Occidental– y pertenecer a una organización no autorizada –a
saber, la Asociación Saharaui de Víctimas de Violaciones
Graves de Derechos Humanos Cometidas por el Estado
Marroquí–. Esta organización, cuyo secretario general es
Brahim Sabbar y de la que es también miembro Ahmed Sbai, no
ha podido inscribirse en el registro oficial de asociaciones
marroquí por los impedimentos administrativos que le han
puesto por motivos políticos. No obstante, los dos
defensores de los derechos humanos fueron absueltos de los
cargos más graves presentados contra ellos, incluido el de
formar una banda criminal.
Brahim Sabbar y Ahmed Sbai, que llevan casi nueve meses
detenidos, parecen estar en el punto de mira de las
autoridades marroquíes por el papel que desempeñan reuniendo
y difundiendo información sobre violaciones de derechos
humanos cometidas en el Sáhara Occidental y por su defensa
pública del derecho de la población del territorio a la
libre determinación. Ambos admiten su asistencia pacífica a
manifestaciones contra las violaciones de derechos humanos
cometidas por las autoridades marroquíes en el Sáhara
Occidental, pero niegan toda participación en actos de
violencia. Brahim Sabbar cumple también una condena de dos
años de prisión que le fue impuesta en junio de 2006 por
cargos que, a juicio de Amnistía Internacional,
probablemente fueran falsos.
El juicio, que, según informes, duró menos de una hora, se
celebró en circunstancias poco dignas. Según testigos
presenciales, hubo una fuerte presencia de agentes de las
fuerzas de seguridad en la sede del tribunal y sus
alrededores, y sólo unos pocos parientes y familiares de los
acusados pudieron acceder a la sala, pues al resto se les
negó la entrada sin explicación alguna.
Por otro lado, el juicio se caracterizó por la negativa de
ambos acusados a responder a toda pregunta u hacer cualquier
otra manifestación ante el tribunal, manteniendo así una
actitud que habían adoptado en señal de protesta en una
vista judicial celebrada el 6 de febrero de 2007. Su equipo
defensor, formado por nueve abogados, se había retirado del
caso en solidaridad con ellos ese mismo día, explicando en
una declaración que lo hacía para protestar por el hecho de
que las autoridades marroquíes no hubieran abierto, al
parecer, una investigación sobre los presuntos malos tratos
a los que los acusados afirmaban haber sido sometidos en
prisión el 19 de enero de 2007 y durante anteriores
traslados para ir y venir de las vistas judiciales. El
tribunal designó a un abogado defensor para sustituir al
equipo en una vista del 20 de febrero.
Otros tres saharauis, Ahmed Salem Ahmeidat,
Mohamed Lehbib Gasmi y El-Hafed Toubali, fueron
condenados a tres años de prisión por el mismo tribunal el 6
de marzo, tras haber sido declarados culpables de formar una
banda criminal e incendiar un edificio en el contexto de
manifestaciones contra la administración marroquí del Sáhara
Occidental. La sentencia condenatoria se dictó sobre la base
de declaraciones escritas de agentes de policía, según las
cuales los acusados habían confesado –sin embargo, cuando
los tres saharauis habían comparecido posteriormente ante un
juez de instrucción, habían negado los cargos y asegurado
que se habían visto obligados a firmar las declaraciones
tras ser sometidos a palizas por personal de las fuerzas de
seguridad–.
Decenas de saharauis han sido acusados de conducta violenta
y recluidos, tras su detención durante o después de
manifestaciones celebradas en el Sáhara Occidental en 2005 y
2006. Muchos han denunciado haber sido torturados o
maltratados con objeto de obligarlos a firmar confesiones,
de intimidarlos para que no acudieran a más manifestaciones
o de castigarlos por reivindicar el derecho a la libre
determinación de la población del Sáhara Occidental o portar
signos visibles de su apoyo al Frente Polisario,
organización que pide un Estado independiente en el
territorio y mantiene un autoproclamado gobierno en el
exilio en campos de refugiados del suroeste de Argelia.
Algunos de los detenidos han quedado en libertad en virtud
de indultos reales de marzo y abril de 2006. Otros continúan
recluidos, cumpliendo penas de prisión o en espera de
juicio. Los juicios de manifestantes saharauis son motivo de
preocupación, pues hay indicios de que no han sido justos.
En particular, las pruebas utilizadas para declararlos
culpables han estado a menudo contaminadas con denuncias no
investigadas de tortura o malos tratos, y a los acusados no
se les ha permitido en general llamar a testigos de
descargo.
Amnistía Internacional pide a las autoridades marroquíes que
tomen medidas concretas para garantizar que se respeta
plenamente el derecho de todos los saharauis a la libertad
de expresión, asociación y reunión y, en particular, que los
defensores saharauis de los derechos humanos pueden reunir y
difundir información y opiniones sobre cuestiones de
derechos humanos sin temor a sufrir persecución,
hostigamiento ni intimidaciones. Tales derechos se hallan
enunciados en el derecho internacional, especialmente en el
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, en el
que Marruecos es Estado Parte, y en la Declaración sobre el
Derecho y el Deber de los Individuos, los Grupos y las
Instituciones de Promover y Proteger los Derechos Humanos y
las Libertades Fundamentales Universalmente Reconocidos,
adoptada por la Asamblea General de la ONU el 9 de diciembre
de 1998.
Información complementaria
Para más información sobre el caso de
Brahim Sabbar y Ahmed Sbai y sobre la campaña concertada de
represión que se está llevando a cabo contra los defensores
saharauis de los derechos humanos, véase la declaración
pública de Amnistía Internacional Marruecos y el Sáhara
Occidental: El acoso judicial de saharauis defensores de los
derechos humanos debe terminar, emitida el 5 de febrero de
2007:
http://web.amnesty.org/library/index/eslMDE290032007?open&of=esl-mar
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