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El FALSO
DIALOGO DE LA PROPUESTA
Cuántas
concesiones necesita Marruecos para acabar de legitimar su
ocupación al Sahara Occidental y de esta forma cerrar en
falso a través del dialogo que promueven algunos el último
capitulo de descolonización pendiente en el dossier de las
Naciones Unidas en África.
No olvidemos que
el Plan Baker aceptado por el Frente Polisario contempla una
autonomía de cinco años y después un referéndum de
autodeterminación, pero para Marruecos es inaceptable porque
cuestiona su soberanía sobre el territorio y el Sahara en el
diccionario político de los gobernantes de este país es
considerada una provincia indivisible de su territorio,
cuando en el año 1976 aceptaron compartirla con Mauritania;
pero este nuevo monarca se cree con la legitimidad y
autoridad moral de presentarse ante la comunidad
internacional con una nueva propuesta de autonomía cuando
las estructuras antidemócraticas de su país jamás han
aceptado una descentralización de su territorio que permita
un mejor funcionamiento del propio Marruecos.
Desde luego la cuestión
saharaui es totalmente diferente y el derecho internacional
es claro cuando no admite ningún tipo de contemplaciones
sobre la soberanía del territorio otorgándole a los
saharauis y únicamente los saharauis decidir mediante un
referéndum el futuro del Sahara, pero hay algunos como
Francia y el actual gobierno español que aplauden la
autonomía dialogada y se olvidan de los miles de muertos,
refugiados, desaparecidos que arrastra este conflicto con el
grave problema de los derechos humanos al que hace
referencia las Naciones Unidas y Amnistía Internacional en
un contundente informe en el que acusa a Marruecos de
practicas antihumanas contra la libertad de expresión,
pensamiento y asociación en las zonas ocupadas del Sahara.
Tantas
manifestaciones a favor de la paz, foros, asociaciones,
partidos políticos y la sociedad en su conjunto saben que la
paz es imprescindible para la propia cultura humana, pero
cuando un país como Marruecos no hace sino comprar más armas
y llevarlas a su ejército para mantener una ocupación ilegal,
la paz queda en una cuerda floja y el diálogo casi muerto y
los saharauis mirando con estupor el inicio de una nueva
marcha verde que reprime de forma despiadada las calles de
El Aaiun.
La violencia no
justifica la violencia y si el señor Moratinos dice que
España no tiene la llave de la solución, siendo miembro de
la Asamblea General de las Naciones Unidas y a través de
ella podía haber votado a favor del derecho de la
autodeterminación. Sin embargo optó por abstenerse y se
olvidó de los refugiados saharauis porque la realpolític
pesa encima de la mesa del gabinete socialista que retiró
las tropas de Irak y promueve la paz internacional pero se
olvida que el Sahara está más cerca que Oriente Medio,
sabiendo que la estrategia saharaui es hermana a la
resistencia emprendida por Gandhi que consiste en no vender
armas para matar a un pueblo.
Ali
Salem Iselmu
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