Frente al plan marroquí,
que viola de pleno la legalidad internacional, el Polisario
ha presentado, ante las Naciones Unidas, su propia
iniciativa de paz al conflicto del Sáhara Occidental, que
desde hace 32 años se encuentra en estado de impass. Para
Sidi Saleh, miembro de la Delegación Saharaui en España, la
propuesta saharaui es flexible, no excluye al país vecino,
pues deja más de una puerta abierta a la cooperación con
Marruecos. Exige el respeto a los derechos humanos y, por
supuesto contempla la autodeterminación.
L D (Beatriz Mesa) Este
derecho a la autodeterminación, asegura Saleh, es “un
reclamo justo de los saharauis desde 1963”, fecha en la que
el Comité de la Descolonización de la ONU incluía al Sáhara
Occidental dentro de las regiones del mundo donde se tenía
que conceder la independencia.
No entiende, por tanto,
que el plan de Mohamed VI haya llegado hasta las Naciones
Unidas, aún violando flagrantemente la libertad del pueblo
saharaui a elegir su propio futuro. Para el Polisario es aún
más bochornoso, que el gobierno español apoye “sin
escrúpulos” la propuesta de un país “opresor, aliado de las
mordazas y de la tortura”.
Saleh considera que la
política del gobierno de Zapatero se traduce a un nuevo
error, que viene acumulando España desde el año 1975. “Nunca
entendimos por qué España nos vendió de aquella manera, pero
es aún más un sin sentido el alineamiento del ejecutivo
socialista a las tesis marroquíes, que vuelve a dividir, al
Sáhara y a los saharauis”. “Desconocemos lo que España
quiere del pueblo saharaui. Si no pueden afrontar sus
errores, me atrevería a decir que tendremos que esperar
otros talantes, lejos de los que últimamente está practicado
el presidente Zapatero”.
El miembro de la
Delegación Saharaui asegura que el Polisario no guarda
rencor por la mutación que ha sufrido la política española
en este litigio, tras cambiar su estrategia a favor de
Marruecos, pero le pide que, al menos, respete la causa y
no la arruine. “Nosotros no pretendemos que España actúe
como Gran Bretaña, que ha protegido sus colonias hasta la
saciedad, aunque le rogamos que salga en defensa de la
legalidad Internacional”.
Y el respeto, dice, a la
legalidad internacional se alcanza condenando ocupaciones
ilegales como la de Marruecos, y las violaciones a los
derechos humanos. Sin embargo, se lamenta, el ejecutivo
socialista prefiere tratar al Sáhara con neutralidad y
ambigüedad. Así, explica, sólo consigue pisar más a la
minoría saharaui, tanto la que sobrevive en las tierras
inhóspitas del desierto, como la hallada bajo la amenaza de
las porras en los territorios ocupados”.
El respaldo al plan
marroquí es una traición del gobierno español que se suma,
según Saleh, a la humillación sufrida por los saharauis,
tras la firma de los acuerdos de la pesca con el reino
alauita. “No tenemos nada en contra de que los barcos de
Cádiz faenen en los caladeros marroquíes, pero si nos
oponemos frontalmente a que entren en las aguas del Sáhara,
puesto que ataca el dictamen de la Comisión económica de la
ONU”.
El dictamen impide
cualquier usurpación en las aguas del Sáhara Occidental, ya
que, según refleja el documento, asistimos a un conflicto
aún sin resolver. En cambio “España lo ignora porque son
muchos los intereses que están en juego”. “ A cambio de las
autorizaciones para pescar en los bancos de pesca saharauis,
el régimen marroquí obtiene de la Unión Europea unas amplias
contrapartidas, sobre todo económicas, por ello, ahora
estamos vendidos más que nunca”.
La aquiescencia española
en la explotación de las reservas saharauis y la reciente
venta armamentística al reino alauita, explica Sidi Saleh,
ha sido sólo la antesala de lo que adviene, después de que
España diera luz verde al plan alauita. Un plan, concluyó,
que sólo nos conducirá hasta el abismo o bien hasta un nuevo
retorno a las armas, si finalmente el nuevo secretario
general de la ONU, Ban Ki Moon, incluye la propuesta en el
esperado informe de 2007 sobre el Conflicto del Sáhara
Occidenta